Código Lyoko

V.O: Code Lyoko 2003
  • 4 temp.
  • Animación

Ficha técnica

Directores/as:
Jérôme Mouscadet
,
Paul Guidal
Reparto:
Alexandra Corréa
,
Barbara Scaff
,
Carole Baillien
,
Géraldine Frippiat
,
Jodi Forrest
,
Julie Basecqz
,
Matthew Géczy
,
Mirabelle Kirkland
,
Sharon Mann
Guionistas:
Alain Serluppus
,
Bertrand Veyne
,
Bruno Merle
,
Bruno Regeste
,
Carlo De Boutiny
,
Christophe di Sabatino
,
Cyril Tysz
,
Elise Ollier Gelbert
,
François Deon
,
Françoise Charpiat
Ver serie

Una serie que después de su cancelación protagoniza campañas de Change.org que claman por su regreso no es una serie más. Te guste o no, se trata de una ficción que de alguna manera ha sabido calar hondo en sus seguidores. Su nombre es Código Lyoko, y es una de las animaciones infantiles que más destacó a principios del nuevo siglo.

Hay que entender que la llegada del año 2000 suponía para muchos el inicio de una nueva era. Tanto el cine como la televisión representaban historias futuristas que se atrevían a pronosticar cómo sería la vida en el nuevo milenio. ¿Pasaríamos a vivir una vida totalmente informatizada? ¿Podríamos viajar a mundos virtuales? ¿Qué supondría para la humanidad el desarrollo de la Inteligencia Artificial? Cuestiones, en definitiva, que ayudaron a imaginar ficciones como Code Lyoko, aunque fuese desde la perspectiva del entretenimiento infantil.

La historia sigue las peripecias de cuatro estudiantes de primaria: Jeremie, Ulrich, Odd y Yumi; quienes un día descubren un superordenador dentro de una fábrica abandonada. Claro que el aparato no es cualquier chatarra, sino que alberga en su sistema todo un mundo virtual. Allí se encuentra una jovencita de su edad, Aelita, que sobrevive como puede a la amenaza de XANA, un virus que pretende destruir su realidad. Tras valorar la situación, los amigos deciden entrar en el universo informático y poner fin a los planes del enemigo.

Directamente venida desde el país del gallo, Código Lyoko surge gracias a la colaboración entre France 3, Antéfilms Productions y Moonscoop; así como la participación de distintas entidades francesas y belgas que apoyaron el proyecto en lo económico. Con todo, éste acabó saliendo a la luz un 3 de septiembre de 2003. A España, sin embargo, llegó algo más tarde, pero con muy buen pie. No en vano, fue la serie más vista de Clan durante sus primeros años de vida, siendo además líder de su programación en mayo de 2008 con una media de 72.000 espectadores; es decir, por delante incluso del fenómeno Ben 10, que congregó a unos 68.000 niños.

El responsable es Thomas Romain, un joven animador y guionista galo que por aquel entonces solo había estrenado el cortometraje Molly, Star-Racer en 2001. Por otro lado, hay que señalar que, pese a que el artista de Besanzón es conocido por la mayoría gracias a Código Lyoko, sus aportaciones a la ficción televisiva van más allá, habiendo trabajado en Space Dandy, Carole & Tuesday o Basukasshu!; esta última, por cierto, fue su segunda serie original y no gozó del éxito esperado, quedando en el limbo tras la primera temporada.

Por otro lado, conviene destacar que Romain contó con un extensísimo equipo creativo nutrido de guionistas y directores con experiencia en el medio. Dentro del primer grupo, por ejemplo, se incluyen nombres como Sophie Decroisette o Bruno Regeste (Heidi); en cuanto al segundo, realizadores de la talla de Jérôme Mouscadet (La Abeja Maya) o Paul Guidal (Corneil et Bernie).

Respecto al trabajo técnico, llama la atención la mezcla equilibrada de animación 2D y 3D que emplea la serie para diferenciar el mundo virtual del ordinario. De hecho, según se cuenta, este descubrimiento inspiró a los responsables de Jimmy Timmy: Power Hour a la hora de juntar los universos de Jimmy Neutron y Los Padrinos Mágicos en el crossover estrenado en 2004.

En lo referente al reparto, cabe señalar que la ficción cuenta con una colección de voces entre las que destacan: Sophie Landresse (Anton T); Raphaelle Lubansu (P.J.); Barbara Scaff (Rabbids Invasion); Mirabelle Kirkland (Plankton Invasion); Jodi Forrest (Chris Colorado); Matthew Géczy y Sharon Mann (Zip Zip); Carole Baillien (Les Podcast); o Julie Basecqz (Prise au Piège).

Curiosamente, la bisoñez de Romain provocó que la serie acabara siendo algo bastante distinto de lo que él había concebido inicialmente. “Por aquel entonces yo tenía 24 años. Casi no tenía experiencia, sobre todo como guionista, y mi visión de la serie no estaba muy clara. Mi sueño era crear una serie con un tono oscuro y una trama larga, pero no conseguí vender la idea a los productores (...) Decidí dejar que el estudio tomara el control del proyecto”, relata el autor.

A partir de ahí, al equipo de producción se le ocurrió meter referencias a videojuegos y, lo que es todavía más importante, agregar el concepto del mundo virtual tal y como se conoció. Pero ahí no se quedaron los cambios, según Romain: “También eligieron el título definitivo, Código Lyoko. Me encantan los videojuegos, pero no me convencía aquella concepción. Admito que funcionó muy bien entre los niños, pero me habría gustado algo un poco menos colorido, más surrealista y un universo paralelo escalofriante”.

Otro de los grandes apartados es el que se refiere a la estética. Siguiendo de nuevo al creador, el principal cambio vino tras la designación de Tania Palumbo como directora artística. “Hizo un gran trabajo creando nuevos personajes y manteniendo algo de realismo en el diseño de los fondos. Ella también es gran fan de la animación japonesa y tiene buen gusto. Mientras casi todos los dibujos animados creados en Francia tienen los fondos estilizados y simplificados, Código Lyoko muestra un universo más detallado y realista. Esa sería una de las influencias que la animación japonesa tuvo en la serie”.

El resultado fue un título que contó con 4 temporadas y casi un centenar de episodios emitidos entre 2003 y 2007. Durante ese tiempo se ganó el cariño del público infantil y juvenil gracias a un porrón de aventuras tecnológicas bastante novedosas en su momento. Aunque han pasado los años y sus seguidores ni siquiera son capaces de omitir la introducción de la serie. Aquel A World Without Danger sigue cautivando corazones.