Antidisturbios

V.O: Antidisturbios 2020
  • 1 temp.
  • Thriller

Ficha técnica

Directores/as:
Borja Soler
,
Rodrigo Sorogoyen
Reparto:
Álex García
,
David Lorente
,
Hovik Keuchkerian
,
Mónica López
,
Patrick Criado
,
Raúl Arévalo
,
Raúl Prieto
,
Roberto Álamo
,
Tomás del Estal
,
Vicky Luengo
Guionistas:
Eduardo Villanueva
,
Isabel Peña
,
Rodrigo Sorogoyen
Ver serie

Con el panorama seriéfilo nacional dominado por Patria de Aitor Gabilondo, un nuevo aspirante surge de las sombras y pone en duda quién debe ocupar el trono de la mejor serie española de 2020. Así ha sido calificada por muchos Antidisturbios, el thriller policíaco con el que Rodrigo Sorogoyen, guionista y director de la aclamada El Reino, aterriza en el medio televisivo. Y de qué manera, oiga; pues antes de su estreno oficial en Movistar+, el título ya estaba considerado en algunos diarios uno de los más importantes y trascendentales que ha parido la ficción patria. ¿Palabras mayores, o de verdad Sorogoyen se ha pasado el juego?

Seis antidisturbios ejecutan un desahucio en una corrala del centro de Madrid, pero la misión se complica y un hombre acaba muriendo. Dada la situación, un equipo de Asuntos Internos es el encargado de investigar los hechos; mientras que el equipo de antidisturbios se enfrentan a una acusación de homicidio imprudente. Pero a la vez que los agentes complican la situación separándose para encontrar una salida, Laia, una de las responsables de la investigación, acaba obsesionándose con el caso y descubriendo que hay mucho más debajo de aquel desahucio.

Estrenada en octubre de 2020 y producida por Caballo Films, la ficción es obra del tándem que forman el propio Sorogoyen y la guionista Isabel Peña, socia habitual del madrileño e implicada en los libretos de Que Dios nos perdone, Madre o la citada El Reino; por el que consiguieron un Goya a Mejor Guion Original en 2019. Curiosamente, en la primera de ellas, la pareja también diseña un thriller trepidante con un contexto sociopolítico efervescente: las cargas policiales contra manifestantes durante la visita de Benedicto XVI a Madrid y las sentadas del 15-M.

En aquella película, por cierto, el personaje que interpreta Roberto Álamo era antidisturbios en la primera versión del guion, aunque luego acabara siendo inspector de policía. Cuatro años más tarde, Sorogoyen y Peña deciden que merece la pena reciclar la idea y elaboran un relato que sitúa a este cuerpo de élite como eje central. De hecho, es tal su importancia que contaron con la asesoría de la Policía Nacional; además de la presencia de un tercer guionista, Eduardo Villanueva (Stockholm), quien participa en los seis guiones de la primera temporada.

Volviendo atrás en el tiempo, hay que señalar que la idea de Álamo como agente antidisturbios comenzó a fraguarse más específicamente en 2011, durante el movimiento 15-M. Entonces, el propio Sorogoyen vio un vídeo de una intervención policial en la costa de Málaga que llamó su atención: “Fue una carga muy bestia, a uno le daban ganas de pegarles a ellos. Pero luego los tíos aparecían llorando”. Esta contradicción sirvió para que el equipo quisiera ahondar en la realidad de estos agentes, generalmente odiados por un sector de la sociedad. Y ese es el quid de la cuestión, precisamente.

Según los responsables de la serie, “todo lo odiado interesa”, en el sentido de poder situar al espectador en la tesitura de tener que empatizar con individuos que no gozan de buena fama. Sin embargo, como narradores, hacer sentir al público en la piel del contrario es un reto muy atractivo: “Hablar de personas que te caerían fatal y empujar al espectador a que las entienda (...) Quisimos saber de qué son capaces, cómo duermen y qué les dicen a sus hijos”, comentan los creadores. ¿Significa esto que la ficción blanquea a los policías? Ni mucho menos.

“No queríamos convertir a estos polis en los mejores padres del mundo, no había que pasarse (...) Partíamos de unos prejuicios, tal vez los normales frente a quienes ejercen una represión directa sobre ciudadanos que protestan. Y gran parte de esos prejuicios se nos fueron cayendo, como puede que les ocurra a muchos espectadores. Pero nos esforzamos por ser justos, y no nos tembló la mano a la hora de contar lo innecesariamente violentos o injustos que a veces son los antidisturbios”, añade Peña.

Quienes deben saberlo de primera mano son los miembros de un reparto nutrido de caras más que reconocibles dentro de la escena española. No en vano, entre los intérpretes que dan vida a la serie están: Raúl Arévalo (La Isla Mínima) y Roberto Álamo (Que Dios nos perdone), ambos ganadores del Goya; los nominados Álex García (La Novia), Patrick Criado (La Línea Invisible), Mónica López (Hierro) y Hovik Keuchkerian (Alacrán Enamorado); Vicky Luengo (Hogar); Marta Poveda (La Pecera de Eva); Raúl Prieto (Velvet Colección); o Tomás del Estal (Bandolera), quien recibió una nominación de la Unión Española de Actores en 2012.

Sin embargo, además de la calidad del elenco, existen más detalles que evidencian la magnitud de la apuesta. Y es que el rodaje se llevó a cabo en alrededor de cien localizaciones naturales, más del doble de sets, cientos de figurantes y hasta un furgón policial acondicionado. Todo ello bajo una estética de realismo que captura el director de fotografía nominado al Goya Alejandro de Pablo (El Reino) y que incluye espacios tan costumbristas como casas, bares, calles, túneles, despachos, comisarías o incluso barrios de la popularidad de Lavapiés.

Con semejantes mimbres, no extraña a nadie que el resultado sea el de una ficción que, desde su presentación en el Festival de San Sebastián 2020, se ha ganado el aplauso unánime de los críticos especializados. Entre las reseñas más destacadas está, por ejemplo, la de El Mundo, para quien se trata indiscutiblemente de “la mejor serie española del año”, todo “un auténtico alarde de nervio, madurez y genialidad”. En esa línea también se encuentra El País, que admite que Sorogoyen y Peña “han logrado la excelencia”. Incluso Carlos Boyero asegura haber salido “deslumbrado” tras ver los dos primeros capítulos: “Todo es veraz, tenso y apasionante”.

Se podría decir más alto, pero no más claro: Antidisturbios es una de las ficciones del año y una de las más importantes a nivel nacional en los últimos tiempos. Un thriller enérgico que ofrece una mirada tridimensional sobre la policía y su funcionamiento; todo ello con un sentido de la acción hiperrealista que adentra al espectador en primera persona en el día a día de unos tipos que no se sabe bien si son despiadados o una panda de pobres diablos. Es cruda, incómoda, desoladora... Lo tiene todo para ser etiquetada como polémica, pero es justo esa valentía la que la convierte en un visionado obligatorio para cualquier seriéfilo que se precie.