American Factory

V.O: American Factory 2019
  • 1 temp.

Ficha técnica

Productores/as:
Jeff Reichert
,
Julie Parker Benello
Directores/as:
Julia Reichert
,
Steven Bognar
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La globalización ha tenido consecuencias laborales y culturales en todo el mundo, y este largometraje estrenado en Netflix en 2019 es un buen ejemplo. American Factory relata el choque cultural y social que tuvo en una localidad de Ohio la llegada de un empresario chino que recuperó una planta industrial y creó numerosos puestos de trabajo.

En 2008 los habitantes de la localidad de Dayton vieron como miles de personas eran despedidas tras el cierre de una planta perteneciente a la compañía de automóviles General Motors. Un hecho que provocó una profunda crisis en la ciudad y en sus habitantes, que vieron sus sueños truncados ante la falta de expectativas laborales. Siete años después, la empresa china Fuyao Glass America recuperó la instalación y creó tres mil puestos de trabajo. Pero con la fabricación de parabrisas y otros productos de vidrio para automóviles llegó el choque cultural, ya que las condiciones laborales eran muy diferentes a las que estaban acostumbrados.

En 2018 Barack y Michelle Obama firmaron un contrato con Netflix para producir, a través de su productora audiovisual Higher Ground, varios documentales en los que denunciarían casos en los que los derechos de la gente se encuentren en peligro o se ignoren. En American Factory, el primero de ellos, dan voz a los trabajadores que lo perdieron todo y cuando consiguieron recuperar el sustento para sus familias se encontraron con turnos de doce horas, dos días libres al mes y escasas medidas de seguridad en el trabajo.

Steven Bognart y Julia Reichter dirigieron en 2009 The Last Truck: Closing a GM Planta, un cortometraje que narraba el cierre de una fábrica de General Motors, y entre 2015 y 2017 pudieron grabar en las delegaciones que Fuyao tenía en Ohio y en China. Ambos vivían en Dayton cuando se produjo el cierre y como “somos ciudadanos con cámaras pensamos que debíamos ir a la planta para ver si había una historia que contar y cómo contarla” reconocieron en una entrevista.

“Al principio pensamos que la película podía abarcar una amplia gama de temas relacionados con General Motors, nuestro sistema económico, las realidades de los trabajadores de clase media, la brutal carga de trabajo, todo tipo de cosas. En la edición nos dimos cuenta de que el mejor material, el corazón palpitante de la historia era lo que los propios trabajadores experimentaban”, explicaron tras reconocer que el rodaje no fue fácil porque “los trabajadores de la industria de automoción en Estados Unidos han sido calumniados y difamados por los medios corporativos antisindicales” y esto hace “comprensible que no confíen mucho en las personas con cámaras”.

El presidente de Fuyao Glass, Cao Dewang, fue quien encargó el documental a Reichert y Bognar, aunque estos exigieron total independencia a la hora de filmar. La misma que hizo posible que esta cinta sea crítica con las condiciones laborales de la multinacional, un mensaje que Dewang reconoció que se tomaría con “una actitud objetiva y creo que me ayudará a servir mejor a nuestros clientes y a administra mi fábrica de una manera más estadounidense.” A pesar de la imagen, el magnate no dudó en reconocer, tras ver el largometraje tres veces, “la dedicación que han demostrado como documentalistas.” “Hicisteis la película a vuestra manera y no perdonasteis las críticas hacia mi. Pero a pesar de eso todavía quiero daros las gracias”, explicó en un vídeo.

Sin narrador externo, y totalmente enfocado en los diálogos de los trabajadores y los sonidos de la fábrica, American Factory cosechó muy buenas críticas desde su estreno en el festival de Sundance, donde consiguió el premio a la mejor dirección. Los medios especializados destacaron lo “refrescante” que resultaba ver en 2019 una “película que se extiende más allá de la retórica de Trump sobre los peligros de la clase trabajadora, examinando las tensiones reales de las empresas internacionales en términos humanos”.

En 2020 American Factory continuó despertando el interés de todo tipo de gremios en la industria audiovisual, colándose en muchas de las nominaciones de la categoría documental. La calidad del largometraje quedó corroborada cuando logró el galardón de la industria independiente, los Independent Spirit Awards, y de la más comercial, los Óscar.