Agatha Christie: Diez negritos

V.O: And then there were none 2015
  • 1 temp.

Ficha técnica

Directores/as:
Craig Viveiros
Reparto:
Aidan Turner
,
Burn Gorman
,
Charles Dance
,
Harley Gallacher
,
Maeve Dermody
,
Miranda Richardson
,
Paul Chahidi
,
Sam Neill
,
Toby Stephens
Guionistas:
Agatha Christie
,
Sarah Phelps
Ver serie

Diez Negritos, titulada originalmente And Then There Were None (Y No Quedó Ninguno) es una miniserie británica de tres episodios, de 60 minutos de duración, estrenada en BBC One en diciembre de 2015 con motivo del 125 aniversario del nacimiento de Agatha Christie (La Ratonera, Sangre en la Piscina, Hacia Cero). Se trata de un thriller de intriga, basado en la adaptación de la novela de la escritora británica, de la que se vendieron cien millones de copias convirtiéndose en uno de los libros más leídos de todos los tiempos.

Dirigida por el británico-portugués Craig Viveiros (Ghosted, La Guerra de los Mundos, Liability) y guionizada por la dramaturga Sara Phelps (Testigo de Cargo, Inocencia Trágica, El Misterio de la guía de Ferrocarriles), el título de la serie hace referencia, como en la novela de 1939, a una canción infantil en cuya letra se mencionan distintos tipos de inquietantes muertes que auguran los crímenes que irán desvelando cada una de las tramas.

Al igual que la obra de Christie, Diez Negritos narra la historia de diez extraños implicados en la muerte de otras personas en el pasado, pero que lograron eludir a la justicia. Cada uno de ellos es invitado a pasar un fin de semana en una extraordinaria mansión de la isla de Soldier, una roca aislada de la costa de Devon (Inglaterra). Ninguno de ellos recuerda al Sr. y la Sra. U. N. Owen, quienes firman la invitación diciendo haberlos conocido en el pasado, pero todos acuden a la cita.

En un caluroso mes de agosto, ocho de esos personajes son llevados desde el continente a la isla por sus generosos anfitriones misteriosamente ausentes. Sin ninguna comunicación con la costa, los recién llegados son acusados, uno a uno, en una grabación de haber cometido un terrible crimen en el pasado para después comenzar a ser asesinados. Los crímenes se ejecutan de maneras similares a las que se mencionan en las estrofas de una famosa canción de cuna cuya letra está enmarcada en todas las habitaciones de la fabulosa casa. Cuando comienzan a sucederse las muertes, los demás se dan cuenta de que entre ellos puede haber un asesino.

Con perfiles muy distintos, en la mansión coinciden un temerario playboy, un histérico hombre de negocios, un juez en declive, un médico desquiciado, una soltera ultra religiosa, una intrigante institutriz, un general saturado de culpa y un implacable mercenario. Con ellos se encuentran los sirvientes de los anfitriones, el matrimonio Rogers, un mayordomo y una cocinera de la mansión cuyas personalidades no hacen otra cosa que aumentar el misterio y unirse a ellos en un macabro juego.

La serie se convierte así, como todas las novelas de la reina inglesa del misterio, en un thriller psicológico con sutiles toques de humor negro que juega con el espectador y le reta para seguir e interpretar bien las descifrables pesquisas que apuntan los detalles de las tramas. Sin embargo, Diez Negritos va más allá: además del argumento policíaco, la serie es un examen sobre la culpa, sobre cómo se puede vivir con ella y sobre cómo humaniza el peso de la conciencia.

Aun habiendo conservado el ritmo, el perfil de los personajes y la descripción de las situaciones de la novela, la ficción se toma bastantes licencias respecto a algunos detalles del argumento de la escritora. A diferencia del libro, en la serie no llegan a la isla todos los invitados juntos. Para definir más el perfil de cada uno de ellos, el guion apuesta por presentarnos primero a dos de ellos, Emily Brent y Anthony Marston, para después pasar a presentarnos al resto que llegan más tarde.

Además, algunos de los crímenes no se suceden igual que en la novela: en el libro, el Sr. Blore muere tras recibir un golpe en la cabeza con un reloj, con forma de oso, y ser arrojado desde una ventana. En la serie, sin embargo, es apuñalado y envuelto en una alfombra de piel de oso. También en la ficción televisiva, Emily Brent se suicida colocándose delante de un tren en marcha mientras que, en la novela, la doncella se quita la vida arrojándose a un río.

En el libro, también el matrimonio de sirvientes es acusado de haber dejado morir a la anciana para la que trabajaban negando las medicinas que necesitaba y así hacerse con su herencia. En el segundo episodio de la ficción, sin embargo, son acusados de haberla asfixiado con una almohada. Y el cierre de la novela también difiere del de la serie: en ésta última, el misterio de los crímenes no se resolverá con la confesión escrita del asesino dentro de una botella que encontrará un barco pesquero.

Como curiosidad indicar que, aun teniendo la impresión de que los diez personajes se reúnen muchas veces, lo cierto es que sólo coinciden siete minutos juntos en la pantalla. Un elenco de rostros muy conocidos y alabados de la televisión les dan magistral vida: Aidan Turner (Poldark), Charles Dance (Los Pilares de la Tierra), Maeve Dermody (Beatiful Kate), Miranda Richardson (Dead Boss), Sam Neil (Los Tudor), Anna Maxwell Martin (The Betchley Circle), Burn Gorman (Torchwood), Noah Taylor (Deep Water), Douglas Booth (Los Pilares de la Tierra) y Toby Stephens (Lost in Space).

Con una excelente fotografía del reconocido director John Pardue (Bailando la Vida, The Girl) y rodada en los impresionantes parajes ingleses de Cornualles que se citan en la novela (Devon y Hillingdon), esta ficción ha sido halagada por espectadores y crítica, logrando ser nominada, en 2016, a los Satellite Awards como mejor miniserie.